Si es demasiado fuerte es que estás demasiado viejo": después de cinco años de silencio, los cuarentones de Metallica sacan un álbum de heavy metal sin concesiones que podría reconciliarlos con sus admiradores de la primera época, desamparados por recientes extravíos.
"Death Magnetic", disponible en todo el mundo a partir del 12 de septiembre, marca un regreso de los cuatro californianos a sus raíces, el álbum "Master of Puppets" (1986), considerado la cumbre de sus 25 años de carrera.
El productor Rick Rubin, quien relanzó la carrera de Johnny Cash al final de su vida, contó que pidió a los miembros de Metallica escribir sus nuevas canciones como si fueran debutantes y desearan obtener un contrato.
"El ejercicio no era rescribir canciones como esas (de los años 1980) sino escribir canciones con ese espíritu", explicó Rubin recientemente al New York Times.
La carátula del disco, un ataúd rodeado de un campo magnético, recuerda la del cementerio de "Master of Puppets". Las letras siguen siendo sombrías, pobladas de seres aterradores que deben mucho al universo del escritor H.P. Lovecraft. Incluso la "M" color acero del logo, abandonada en la década de 1990, está de regreso.